1. Introducción a los Gatos de la Calle

En  los  lugares donde  hay  personas  que los  alimentan,  los  gatos tienden a  formar colonias  numerosas a causa  de la gran capacidad reproductiva de estos animales.

Además, a menudo se alimenta  a los  gatos con restos de  comida casera  que  ensucian  la zona  y  generan   actitudes  negativas en el resto  de  los  vecinos.  Es decir  que  la  gente  bien  intencionada  a menudo  pone en dificultad a los gatos por falta de información.
 
El celo de los gatos también puede ser  una causa de conflicto entre los   vecinos,  ya  que  durante  esta  época  los  machos   marcan  el territorio  con  orina,   se  pelean   con  otros   gatos  de  forma  muy escandalosa  y  maullan  durante  la  noche  alterando  el descanso de los vecinos.

La superpoblación,  entendida  como la existencia de más gatos de los que el  medio puede  soportar, es, además un enorme gasto para las administraciones,  ya que  tienen que hacerse  cargo de todos  los gastos de  la captura de  estos  gatos,  y el  posterior  traslado  a  los refugios, siempre saturados.

Además,  las  zonas  donde  se  han capturado  estos  animales,  son rápidamente  ocupadas  y  colonizadas  por más gatos errantes, que no encuentran  otros de su especie que defiendan ese territorio.

Por  tanto,  hay que  volver  a actuar cada  poco  tiempo  en las mismas  zonas.

Para  evitar  conflictos  y  minimizar  las  molestias  que  se  puedan generar,   sin  olvidar  los   beneficios   que  los  gatos  aportan  a  la comunidad, se ha de llegar a un equilibrio por medio de la gestión apropiada de las colonias que evite la superpoblación sin comportar la erradicación.

2. Cómo Alimentarlos Correctamemte

Las cuidadoras de las colonias han de alimentar a los gatos  siempre con pienso seco  y agua abundante.

El  pienso   es  el  alimento  más completo   y  equilibrado   ya   que contiene  todos  los nutrientes  que necesitan   incluida  la "taurina".
El   gato   que    se   alimenta   con pienso   está  fuerte,  su  pelo  es brillante, sus  dientes  limpios  y afilados.   El pienso es un alimento sabroso  que  los  satisface   y  los sacia.  El  pienso  además  no  huele mal, no se degrada  y no  atrae  tantos insectos como los tradicionales restos de pollo, hígado, arroz...

El agua es imprescindible. Hay que proporcionar agua abundante a los gatos  y cambiarla   a  menudo,  ya que  el pienso  es muy seco.
No   es   adecuado    darles   leche,    ya   que ésta  se degrada rápidamente y les puede causar descomposición.

Los restos de comida casera son la fuente  de casi todos los problemas de salud del gato y la causa  de  disputas entre vecinos.

Los gatos son carnívoros estrictos:   esto  significa  que  necesitan comer  carne  cada  día,   ya que es el  único  alimento que  contiene todos los nutrientes que necesita.

Los  gatos  no   digieren   ni   asimilan  bien :   arroz,   pan,   pasta (spaghetti,  macarrones,  fideos)   Esto  no  significa  que  un gato hambriento  no  se  coma esto alimentos, pero no  es ni útil ni beneficioso para su organismo.

Es asombroso ver como en  las   colonias    gestionadas correctamente  los cuidadores se sorprenden de ver como los gatos ya no  están siempre  allí esperando, y creen que les ha pasado algo: nada más  lejos de la realidad.   Como que con pienso y agua ya no tienen hambre  se  dedican  a tomar   el  sol,  dormir,  jugar, cazar y disfrutar  de  su    curiosidad.    Se  pueden   colocar  comederos  y dispensadores  de agua y comida  en lugares discretos y que tengan cierta capacidad para que no sea necesario que el cuidador/a acuda cada día.